Hoy os ofrecemos, con el permiso de su autor, el blog El Taller de Oplatan, un muy interesante taller de modelismo sobre una de las técnicas más utilizadas y simples de pintura, el Punteado.

Hoy seguimos con las técnicas avanzadas del mundo de la pintura, esta vez os voy a enseñar (a los que no lo sabían, claro) la técnica del punteado o del picado. Esta técnica se usa muy poco ya que no está pensada para aclarar ni oscurecer, si no para dar diferentes efectos como el de salpicaduras, corrosión, desgaste o en algunos casos textura.

Esta técnica se parece mucho a la del pincel seco ya que el método de utilización de la pintura es muy parecido, solo que esta vez lo que cambia es el tipo de pincel con el que hacemos esta técnica. El punteado se usa mucho para representar corrosión o desconchones, pero en este artículo me quiero centrar en la técnica en sí, ya que hay muchas formas de representar estos dos efectos y ya haré un recopilatorio como dios manda.

Primeramente lo que necesitamos para esta técnica es o un pincel específico para esta técnica (hay casas, como Citadel que venden un pincel preparado para hacer punteados) o un viejo pincel/cepillo de dientes, teniendo en cuenta que no queremos gastar más de lo necesario yo siempre aconsejo que uséis un pincel que este en la últimas ya que esta técnica acaba destrozando los pinceles a base de bien.

 


Para adaptar un viejo pincel es necesario cortar las cerdas por la mitad (más o menos) para que sea más fácil controlarlas ya que a la hora de aplicar un punteado estas se dispersan y abren como quieren, y aunque eso es lo que estamos buscando lo que queremos es controlar la zona en la que aplicar el punteado.

Aunque más que el tamaño de las cerdas, lo que hay que tener más en cuenta a la hora de elegir un pincel para esta técnica es que la “punta” del pincel sea lo más recta posible, como por ejemplo los pinceles que estáis viendo a la derecha que son los que yo uso.

Una vez tengamos el pincel adaptado lo único que tendremos que hacer será pintar la miniatura de forma normal (capa base, luces, sombras o lo que os apetezca) y después cogemos la pintura con el pincel y lo pasamos por una servilleta o papel de cocina hasta que apenas quede pintura en el pincel (como en un pincel seco), luego bastaría con darle pequeños “golpes” con las cerdas del pincel a la parte que queramos pintar.

Por ejemplo, en esta serie de imágenes yo he pintado la espada de los portadores de plaga de Nurgle con una base de metalizado, después le he aplicado una capa de tinta Devlan Mud para darle suciedad y acto seguido (y con poca pintura) le he dado dos punteados, uno con marrón oscuro y después encima de este uno de naranja para simular oxido y suciedad.


En el caso de que queramos simular suciedad o desgaste basta con seguir el mismo procedimiento solo que con los colores adecuados, y si se realizan diferentes punteados con colores claros y oscuros del mismo tono lo que conseguiremos será que esa parte gane en profundidad y en textura, algo muy recomendable ya que no cuesta mucho hacerlo y queda realmente bien.

Aquí no acaba la cosa, existe otra forma de aplicar el punteado que es perfecta para manchas de sangre, de barro o de cualquier otro líquido, para ello necesitaremos un cepillo de dientes viejo que ya no usemos. Al cepillo no hay que retocarle nada, solo tenemos que manchar de pintura el cepillo (esta vez no hay que quitarle el exceso de pintura en una servilleta, es imprescindible que la pintura que tengamos en el cepillo no esté “seca” y si es posible algo aguada) y luego colocamos el cepillo a unos centímetros por encima de la zona donde queramos poner este efecto.

Después lo que hay que hacer es pasar un palo o la parte metálica de un pincel viejo por el cepillo de manera que se aplasten todas las cerdas del cepillo, cuando se acabe de pasar el palo o cepillo las cerdas volverán a su posición inicial proyectando la pintura del cepillo a la miniatura para representar de forma muy muy realista las salpicaduras.

Cuanto más sutiles sean mejor, ya que no creo que sea muy atractiva una miniatura cubierta de barro o sangre de forma exagerada XD

Aunque en este método es imposible controlar la dirección exacta de la pintura, por lo que es conveniente hacer varias pasadas si se necesita o retocar mediante un punteado con pincel, eso ya depende de lo que queramos mostrar.

Realmente es una técnica la mar de sencilla, solo que es difícil de controlar ya que muchas veces no sabes como te va a quedar, aunque como con todo, con practica es una técnica muy útil para darle otro toque a tus miniaturas.

¡Un saludo artistas!

comentarios (1)

  • Muy interesante la verdad, a ver si un dia haceis uno de free hand painted(creo que llama asi) de land raiders, esos que salen de los Oscuros o los Sangrientos con angeles dibujados que quedan chulisimos.
    Por cierto teneis el mejor blog de todos os leo a diario desde hace meses.
    Un saludo

comentarios (1)

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